miércoles, 19 de junio de 2013

El certificado energético. Luces y sombras

Poco a poco va a ir calando en el ciudadano que su vivienda también dispondrá de una etiqueta energética como la de los electrodomésticos. Y esto es probablemente de lo poco positivo de la nueva obligación de realizar certificaciones energéticas en la edificación existente. En el lado negativo está el que llevamos 5 años con etiquetas energéticas en los edificios de nueva planta y aun son invisibles en los anuncios de venta de estas viviendas. 

Este debería ser el aspecto de los escaparates de las inmobiliarias, y en unos años ya deberíamos poder introducir la etiqueta para elegir una vivienda / MIXURO


Y es que esta obligación llega con apenas 11 años de retraso a lo marcado por la directiva europea 2002/91/CE. Se establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios (cuando se construyan, vendan o alquilen viviendas) un certificado de eficiencia energética. Este certificado pretende informar sobre las emisiones de CO2, informar de la posibilidad de adopción de medidas para reducir las emisiones y mejorar la calificación energética de los edificios, para en un plazo mayor favorecer la promoción o rehabilitación de edificios con alta eficiencia energética. Estas son las intenciones. ¿No parecen malas, no?

Gráfica izqda: porcentaje de ahorro o de exceso de gasto de energía respecto al consumo que se establece como normal. Gráfica dcha: Estimación de la clasificación de los edificios españoles en 2011 y en 2020. Fuente: Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020 / IDAE
Pero luego hay cuestiones que le restan credibilidad. Señalo tres temas para mi muy significativos:

1. Primero es que la forma de implantar las etiquetas ha provocado un reventón de los precios de los certificados (hasta 30 euros por certificado, impresionante!!). Habrá que analizar en el tiempo sus repercusiones en la calidad del certificado, de momento parece que los certificados a 30€ van a ser un poco de relleno!

De izqda. a dcha. Dos casas rurales rehabilitadas con etiqueta A. Dos edificios de viviendas en Valencia con etiquetas entre E y G / CONSTRUIBLE / MIXURO
2. El certificado solo contempla las emisiones de CO2 durante el uso de la vivienda. ¿Son estas las únicas a valorar? Pues no, están las emisiones durante la construcción del edificio y numerosos factores urbanos o externos que influyen de forma importante también. Una vivienda no es una lavadora, que da igual donde la pongamos: están los hábitos de vida del barrio, la inserción en el territorio, la cercanía al sistema de producción de energía, etc. Por ejemplo en una vivienda en una urbanización el gasto por abastecer la vivienda, o el transporte es mucho mayor que el de una vivienda en una ciudad compacta. 

La ciudad dispersa frente a la ciudad compacta / MIXURO
3. Y luego está el valor final que nos da el programa de cálculo. Lo habitual es utilizar programas simplificados. Y entre eso y que sus resultados vienen algo alterados por la administración para potenciar determinados sectores energéticos, debemos tener claro que esa letra que nos dan no tiene un valor técnico muy allá. Por ejemplo, como decía en el post 8 opciones para la protección solar, si te pones una caldera de biomasa en la comunidad vas a mejorar seguro un par de letras, aunque tus fachadas sean de papel, y es que en todos estos programas reconocidos por el ministerio la emisión de CO2 de un sistema de biomasa es 0.

Ciclo de la Biomasa. El CO2 que se emite en la quema es absorvido por el árbol (si no se tala para hacer más biomasa) / WWW.TODOSBIOMASA.COM
Es cierto que a pequeña escala las calderas de biomasa, suponen una reducción muy importante de emisión de CO2: Se pueden utilizar restos de aserraderos o de podas locales para crear energía, contando además con que el CO2 emitido en la quema lo va absorbiendo durante 50 años el árbol que remplazará el podado. 
Pero esto de que la emisión de CO2 sea cero está cogido un poco por los pelos, ¿no? porque hay tratamientos industriales intermedios, fabricación, transportes, etc. Y esto es lo que la administración decide no sumar, para precisamente potenciar este sector y reducir a la vez el cómputo global de emisiones.

Y si a pequeña escala decimos esto, si se pretende llevar este sector a la gran escala, como ya se ha hecho en Alemania, por ejemplo, las contradicciones son enormes. El caso es similar a lo que ocurre con los biocombustibles. Si la demanda de biomasa es muy importante, ya no tendremos suficiente con las fuentes locales y se genera una industria global alrededor de este sector. Con esta industria empiezan a aparecer "bosques plantados" de monocultivo que sustituyen los bosques autóctonos, emisión extra de CO2 en el cultivo y transporte, destrucción de la biodiversidad, alteración de las economías locales de las zonas donde se cultiva, etc. En Liberia por ejemplo, tenemos esta contradicción con la productora de energía Vattenfall, que ha convertido el país en una gran plantación industrial que abastece de biomasa a Alemania (a 6.000km de distancia).

Estado de dos zonas después del aprovechamiento para biomasa. Deforestación en Terrateig (Valencia) y en el trópico / ANMORSIGOL / NASA'S EARTH OBSERVATORY
La expansión masiva del uso de biomasa aleja además la posibilidad de implementar soluciones realmente sostenibles, como el ahorro y uso eficiente de energía. Mientras distintos organismos piden a las administraciones que dejen de subsidiar los biocombustibles, nosotros empezamos a ello.

Para darle la vuelta al certificado y conseguir que además de una información útil sea un instrumento para mejorar energéticamente, hay mucho trabajo, pero se debería, para empezar, introducir un control de terceros que de veracidad al certificado, computar factores indirectos y urbanos, y apostar por el autoconsumo o producción de energía local, que permita concienciar a cada ciudadano sobre la forma que se genera la energía que consumimos y como afecta a nuestro entorno mas inmediato.


8 comentarios:

  1. Sólamente con el primero de los 3 temas que planteáis ya hay para rato: Si alguno de los CEE que comentáis "todoa30euros" baja de la G no es que estemos haciendo algo mal, es que NO estamos haciendo absolutamente NADA bien.

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    1. Hola Javier, para el tema de los honorarios de los certificados, con esos precios para cumplir con la obligación, hay para todo un post, si. ¿En que se beneficia al mercado de la vivienda con la aparición de un volumen incierto de certificados "vacíos"? Si además hay atrevimiento para mejorar una G, es que algo se ha descontrolado un pelín..

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  2. Bankia certifica 20.000 inmuebles en algo más de 10 días. Efectivamente Rafa, se ha descontrolado un pelín... pero creo que no es "algo" si no "todo" lo relacionado con la EE.

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    1. Totalmente de acuerdo, el descontrol es enorme.

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  3. Muy bien Mixuro. Siempre interesante leeros.

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  4. alguna noticia más sobre el tema:

    http://cincodias.com/cincodias/2013/06/21/economia/1371831371_462446.html

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    1. Gracias Javier por seguir aportando noticias. Algunas son espeluznantes!

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